ECONOMÍA – REFORMAS ESTRUCTURALES EN EL PERÚ

En este material se estudiará respecto a las reformas estructurales que se dieron en nuestro país y que se podría plantearse en la actualidad en es este caso muy importante para el desarrollo de la economía

DESARROLLO
Las reformas estructurales son un conjunto de cambios profundos que tienen el objetivo de mejorar la manera del funcionamiento de la economía. Buscan aumentar la competitividad y la productividad. Es bueno aclarar que la estabilización y el proceso de reformas no son lo mismo. La reforma es estabilizar y evitar que la economía muera; reformar es hacer que comience a funcionar.
Se establece una secuencia para las reformas. Primeramente se tiene un conjunto de políticas adoptadas que la población ya entiende como causante de problemas. Luego, la situación económica se deteriora, se valida la percepción del público y se consigue el apoyo político para reformar. En el Perú desde los años ochenta, la población entendió que la crisis se originaba en las medidas que el gobierno toma sobre la economía: la crisis se profundizó, los precios subieron mucho junto con el desempleo y la pobreza. Surgió la sensación de urgencia y el consenso que había que hacer algo distinto; no más de lo mismo. Ello a pesar de que las reformas implican un costo de adaptación a la nueva situación.
Durante el periodo comprendido entre 1970 y 1990, el Estado intervino entusiastamente en la economía. Puede argumentarse que durante la década de 1980 el país experimentó un entorno externo muy negativo. No obstante, entre 1998 y 2002, así como en los años 2008 y 2009, el país enfrentó entornos externos incluso más adversos. La diferencia es que a partir de 1990 nuestra solidez macroeconómica, los cimientos, permiten aguantar estas turbulencias.
El proceso de reforma de la década de 1990 inicia con la estabilización, lo que significó en buena cuenta bajar la inflación. Ello se logró con un banco central independiente, el manejo responsable de la masa monetaria y un manejo fiscal equilibrado. La regla clave fue prohibir que el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) prestara dinero al poder ejecutivo. No podía financiar déficit fiscal a través de emisión de dinero y, así, la inflación se redujo rápidamente. Estas medidas fueron tomadas desde la presidencia del país que contaba con un equipo económico, el BCRP y el apoyo de organismos internacionales. Es decir, esta gestión fue realizada por un grupo pequeño de personas y el impacto fue inmediato. Repentinamente, los precios dejaron de subir, lo que respaldó y reafirmó su trabajo.
Sabemos que crecer significa producir más, lo que no es igual a desarrollar. Desarrollar la economía pasa por reformas institucionales entre las que se encuentran la reforma del Estado, así como mejorar la provisión de salud y educación públicas.
En el Perú, en los años noventa, se implementaron una serie de reformas que se sostienen hasta hoy. La liberalización comercial que implicó que se bajaran aranceles y se destraben muchos obstáculos paraarancelarios. Antes había una lista de productos que no podían importarse libremente. Se liberalizó el mercado financiero doméstico o se abrió la cuenta de capitales. Ello permite que el Perú se pueda endeudar con el exterior sin dificultades. En el año 1992, se promulgó una ley que promovía la inversión privada nacional y extranjera, en igualdad de condiciones. Se privatizaron las empresas estatales de telefonía, de energía eléctrica. Se realizó una agresiva reforma tributaria a pesar de que hoy está algo estancado.
Los efectos de las reformas han sido notables. Si observamos la evolución del PBI real desde 1980, notamos caídas a mediados y finales de los ochenta. Después de eso hemos tenido casi todo el periodo tasas de crecimiento positivas. El crecimiento es fundamental por dos razones. Primero porque es la única manera de generar empleo sostenible. Segundo, a pesar de la informalidad, aumenta la recaudación tributaria y, por ende, puede gastar más. El gobierno no debería ir en contra de aquellas actividades que más impuesto generan porque, al hacerlo, está yendo en contra de su propia fuente de ingresos.
Respecto a las posturas, la primera es el neoliberalismo considera que las reformas no han servido y estos son los recalcitrantes que indican que “el modelo” no funciona. La segunda postura es que las reformas no fracasaron, sino que faltó completarlas y profundizarlas. La tercera postura ha sido que las reformas toman tiempo en generar efecto y hay que esperar. La cuarta postura es que los objetivos iniciales se concentraron en la estabilización. Una quinta postura es que los problemas están en la implementación.
Finalmente respecto a las claves, las reformas aparecen como una necesidad frente a una crisis. Si bien es mejor implementar cambios en los buenos tiempos, ocurre con frecuencia que la urgencia y el caos de apagar incendios generan la necesidad reformar. El programa de reformas, por lo general, debe orientarse más al mercado y abrirse al mundo. Se requiere cierto consenso social para impulsar las reformas. Otra clave es un equipo económico coherente y unido, es importante también la buena comunicación.
PALABRAS CLAVES
Economía, gobierno, reforma, crecimiento económico, productividad, desempleo, pobreza, macroeconomía.
ANÁLISIS
Si bien se ha realizado algunas reformas en las décadas pasadas que si dieron buenos frutos, pero aun así no es suficiente para la mejora de la economía. Me refiero a que es indispensable el planteamiento de las nuevas reformas estructurales en nuestro país en la actualidad de manera sostenible. Se ha logrado ordenar la macroeconomía, es necesario construir sobre esta, mas no romper sus cimientos. El gobierno actual tiene la oportunidad de hacer reformas que lleguen al bienestar de la población sin debilitar esas bases. Una oportunidad única que, hasta el momento, pareciera querer desaprovechar debido a los deseos políticos.

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